Minuto de gloria
“Dale Nico, hacelo vos!!!”, se escuchó a los 41’ del segundo
tiempo desde el banco de suplentes y la tribuna justo antes de que el 9 de
Vélez aparezca para empujar la pelota y así comenzar a sacarse la mufa. Después de cuatro partidos sin
jugar a causa de una lesión y otros tres sin poder convertir, fue ese el
momento en que Nicolás Gaona pudo desquitarse ayer y gritar dos goles en un
minuto, en la victoria por 0-3 del Fortín ante Deportivo Esperanza, por la 9° fecha
de la Primera B de la Liga Chaqueña de Fútbol.
El frio de las 8 de la mañana no opacó las ganas y el optimismo
de los jugadores ante el gran partido que les tocaba afrontar. El primer tiempo seguía 0-0 aunque ambos
equipos estaban dando lo mejor para sacarle ventaja al rival. Al minuto 25, Carlos Miño fue el elegido para patear un tiro libre para
los visitantes: se preparó mirando cada movimiento del arquero, pateó y, como una bala de cañón, la
pelota voló sobre la barrera y se estrelló en la red para
poner a Velez 0-1 arriba. El festejo y los gritos de los hinchas no se hicieron
esperar, mientras que dentro de la cancha los jugadores corrían a abrazarse.
El entre tiempo estuvo
lleno de charlas sobre temas de la semana y
comentarios de la noche del sábado. Los
mates calentaban los cuerpos de los seguidores presentes, entre quienes estaban
las chicas de futbol femenino con sus banderas, familiares, novias y amigos de
los jugadores.
Apenas pasadas las 9 y con un tímido sol
asomándose, el árbitro hizo sonar su silbato para que comience el segundo
tiempo en la cancha de Bancarios. Transcurrían casi 15 minutos cuando parecía
ser una excelente jugada de contra con Gaona como participante, pero en un mal
movimiento se resbaló por la banda izquierda y perdió la pelota. Se levantó
fastidioso gritando y pegándose con ambas manos en las piernas, pero pareció
que el aliento de la gente lo tranquilizó un poco y le devolvió la confianza.
El terreno de juego seguía duro y con abundante barro, pero las ganas de los
fortineros cada vez eran más notorias. Aunque todo parecía terminar con el
mismo resultado del primer tiempo, lo mejor todavía no llegaba, solo era
cuestión de esperar un poco más. En el minuto 41, Ayala tiró un centro desde la
derecha, Marcos Cardozo dejó pasar la pelota porque marcaba al jugador rival y
le quedó a Nico Gaona, que estaba posicionado en el punto penal y ante la
salida del arquero definió con un derechazo. Su grito de gol parecía
interminable mientras todos sus compañeros fueron a abrazarlo, segundos después
corrió hacia la tribuna mientras hacía la seña de un corazón, tal vez en forma
de dedicatoria para alguien.
Apenas un minuto más tarde, pero esta vez con centro desde la izquierda,
le quedó nuevamente al Rifle, que
esta vez le pegó tal como le llegó la pelota y anotó con la izquierda,
repitiendo el festejo hacia la hinchada.
Con el partido totalmente a favor de Velez el árbitro ya no tuvo
posibilidad de adicionar tiempo, tocó el silbato y el juego finalizó 0-3. “Por
fin me saqué la mufa, ahora un asado de mi papá y ojalá Boca complete la
felicidad de este día”, dijo Gaona una vez terminado el encuentro.
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